
Hay tres tipos principales de memoria que trabajan en simultáneo:
Memoria sensorial: dura segundos. Registra lo que ven tus ojos, lo que escuchás o percibís.
Memoria a corto plazo: dura unos minutos. Te ayuda a retener información, como por ej. un número de teléfono mientras lo marcás.
Memoria a largo plazo: es la que almacena recuerdos, aprendizajes y experiencias importantes, que pueden mantenerse por años.
Cuando se interrumpe alguno de estos procesos, pueden aparecer olvidos. Aunque esto no siempre significa que exista un problema de salud.
Memoria a corto plazo: dura unos minutos. Te ayuda a retener información, como por ej. un número de teléfono mientras lo marcás.
Memoria a largo plazo: es la que almacena recuerdos, aprendizajes y experiencias importantes, que pueden mantenerse por años.
Cuando se interrumpe alguno de estos procesos, pueden aparecer olvidos. Aunque esto no siempre significa que exista un problema de salud.




























