
Caminá mientras hablás por teléfono. Subí por escalera en lugar de tomar el ascensor.
Bajate una parada antes del transporte y caminá el resto. Probá actividades en interiores como, por ejemplo: cinta caminadora, bicicleta fija. Sumá rutinas guiadas por video, yoga, pilates o baile en casa.
El invierno no tiene por qué frenarte. Movernos un poco más cada día es una de las formas más concretas de cuidar el corazón durante todo el año.














