
LA MEMORIA
Memoria a corto plazo: dura unos minutos. Te ayuda a retener información, como por ej. un número de teléfono mientras lo marcás.Memoria a largo plazo: es la que almacena recuerdos, aprendizajes y experiencias importantes, que pueden mantenerse por años.
Cuando se interrumpe alguno de estos procesos, pueden aparecer olvidos. Aunque esto no siempre significa que exista un problema de salud.Los olvidos cotidianos son parte normal del funcionamiento del cerebro. Pero también hay señales que conviene mirar de cerca. Saber diferenciar unos de otros es la mejor herramienta de prevención.


La diferencia entre un olvido común y una señal de alarma está en la frecuencia, la intensidad y el impacto en la vida diaria.
Olvidos que suelen ser normales
Olvidarte un nombre y recordarlo más tarde.
No saber dónde dejaste las llaves o el celular.
Entrar a un cuarto y no recordar a qué fuiste.
Distraerte durante una conversación si estás cansado/a o estresado/a.
Tardar unos segundos más en encontrar una palabra determinada.
Señales a las que sí prestar atención
Olvidar conversaciones recientes o eventos importantes de manera frecuente.Repetir las mismas preguntas en poco tiempo.Perderse en lugares conocidos.Tener dificultad para encontrar palabras simples o seguir una conversación. Cambios notorios en el carácter o en el ánimo.Problemas para realizar tareas habituales como cocinar o usar el celular.
Hábitos que ayudan a cuidar tu memoria
La buena noticia: la memoria se entrena y se cuida con elecciones cotidianas. Estos hábitos hacen la diferencia:
Dormí bien: durante el sueño, el cerebro consolida lo aprendido.Movete: la actividad física mejora la circulación cerebral y se asocia con mejor función cognitiva.Elegí una alimentación equilibrada: vegetales, frutas, pescado y frutos secos aportan nutrientes clave para la salud del cerebro. Mantené vínculos: conversar y compartir activa el cerebro más que cualquier juego de memoria. Desafiá tu mente: leer, tocar un instrumento, aprender algo nuevo o resolver juegos estimula nuevas conexiones. Algo que los especialistas llaman “reserva cognitiva”, una capacidad que puede contribuir a mantener el funcionamiento cerebral a lo largo de los años. Gestioná el estrés: el estrés crónico puede afectar la atención, el aprendizaje y la memoria. Encontrar espacios de descanso y recuperación también forma parte del cuidado cerebral.









DIA NACIONAL DEL CHAMAME - EN LA CATEDRAL METROPOLITANA SONARA Y SE REZARA UNA MISA CHAMAMECERA EN SU HONOR.-





