
La asistente social Viviana Puértolas, identifica la evolución de la enfermedad que ha detectado en villas miserias del conurbano bonaerense, donde la enfermedad se nutre de la desnutrición.
“La gente habla de pata de cabra cuando en la cadera de un chico se le marcan dos huequitos en la piel, arriba de la cola. Ésa es la pisada de la cabra. Las marcas existen, pueden verse, pero son por la desnutrición. La superstición dice que la cabra va subiendo. Las marcas aparecen en los espacios intercostales, a los costados de la columna, cada vez más arriba. Cuando la cabra llega a la nuca, el chiquito muere.”













