
La semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra no solo paralizó a los dos países protagonistas, sino que también generó una fuerte expectativa en Escocia, donde numerosos hinchas volvieron a expresar públicamente su respaldo al conjunto dirigido por Lionel Scaloni. Este apoyo escocés tiene raíces mucho más profundas y está sostenido por una historia compartida que se remonta a más de un siglo. La rivalidad entre Escocia e Inglaterra es una de las más antiguas y profundas de Europa, con raíces que van desde las guerras de independencia del siglo XIII hasta la unión forzada de las coronas en 1603 y la posterior unión parlamentaria de 1707. La deuda de gratitud es real y tiene historia: la rivalidad entre escoceses e ingleses es una de las más antiguas y profundas de Europa, con raíces que van desde las guerras de independencia del siglo XIII, donde figuras como William Wallace y Robert Bruce lucharon contra la corona inglesa, hasta siglos de tensión política que derivaron en la unión forzada de las coronas en 1603 y la posterior unión parlamentaria de 1707, que muchos escoceses nunca terminaron de aceptar.

































