
GRANDES MUJERES QUE TRANSITAN LA VIDA


Diana Inés Goldizzi Martos era una adolescente que vivía encerrada en la gran casa de su padre, un reconocido psiquiatra. Su vida estaba marcada por la tristeza: hacía poco había perdido a su madre y además enfrentaba problemas de salud mental. Todos en el pueblo la conocían, pues allí había nacido.
Un día llegó la visita tan esperada. Por error, tocó el timbre de la casa equivocada, justo frente a la que debía ir. Diana, al escuchar el timbre, abrió la puerta con un vaso de agua en la mano. La recibió con una alegría desbordante, diciéndole que la había estado esperando desde hacía mucho tiempo y que con esa agua podía curarla. La visita, sorprendida por tanta emoción, tomó el vaso y le dedicó unas oraciones y con su poder logró purificar su estado. En ese momento apareció la nodriza, quien cuidaba a Diana desde hacía años, y explicó que la joven sufría una enfermedad mental. Al comprender la situación, la visita se retiró y cruzó la calle hacia la casa correcta, donde finalmente fue recibida por sus amigos.
Horas más tarde, el padre de Diana regresó y quiso conocer a la persona que había visitado a su hija. Con gratitud, le contó que desde aquella mañana su hija estaba más feliz que nunca, que sus dolencias parecían haber desaparecido y que los controles médicos confirmaban su mejoría. La semana siguiente, la recuperación de Diana ya era un hecho: había vuelto a sonreír y a disfrutar de la vida.
Sin embargo, detrás de su sufrimiento había una verdad oscura. La pareja de su padre odiaba a Diana con un resentimiento inexplicable. Su actitud estaba cargada de maldad, de desprecio y de un enojo constante que se transformaba en actos crueles de toda índole. Esa mujer, con sus gestos fríos y palabras hirientes, había sido la causa de gran parte del dolor de la joven, especialmente después de la muerte de su madre. El padre, al descubrirlo, quedó sorprendido por tanta perversidad en un ser humano.
Con el tiempo, Diana logró superar la enfermedad, terminó sus estudios, se casó y fue madre de dos hijos varones. Hoy vive feliz junto a su familia, demostrando que la ayuda científica y la fuerza interior pueden vencer incluso la maldad más inesperada.


Frustración y agresividad: La incapacidad para expresar emociones puede llevar a conductas agresivas, como morder. Busca de atención: En algunos casos, morder puede ser un intento de llamar la atención de otros.

Depresión
Trastornos de la alimentación






DIA DE LA PREVENCION AL SUICIDIO - Línea de Prevención del Suicidio: 135 (línea gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires) o 0800 345 1435 (desde todo el país)
Es una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. Por cada muerte, se estiman 20 intento- Línea de Prevención del Suicidio: 135 (línea gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires) o 0800 345 1435 (desde todo el país)-

FIESTA DEL SEÑOR Y LA VIRGEN DEL MILAGRO - CASI 600 KM. LOS PELEGRINOS CAMINAN HASTA LLEGAR A LA IGLESIA EN SALTA (ARGENTINA)




