
Hoy el mundo parece haberse acostumbrado a mirar la violencia como si fuera parte de la vida; presidentes declarando guerras y ataques diarios con pueblos destrozados, niños muertos, hospitales destruidos, familias quebradas por el odio y sociedades enteras heridas por la injusticia el dolor y el hambre, El día 11 de septiembre debe ser un momento de reflexión profunda y de exigencia humana: pedir la paz, reclamar la paz y defender la paz. Precisamente por ser un día once, una fecha marcada por el recuerdo de un extremo doloroso del odio, debemos levantar la voz contra toda forma de violencia, mentira, traición y destrucción. Hace 25 años, el mundo fue testigo de hasta dónde puede llegar el odio cuando se pierde el respeto por la vida.














