
EL PELIGRO DE LA FUERZA DESENFADADA


En ese estado de desborde, el niño mordió a uno de los profesionales con una fuerza tal que no lograban separarlo. El ataque evidenció el riesgo real que enfrentan los terapeutas y psicólogos, quienes conviven y trabajan diariamente con niños que pueden atravesar episodios de ira intensa, impulsividad o desconexión momentánea de sus actos. Una profesional intentó cubrirle la nariz durante unos segundos, y ese recurso logró que reaccionara y soltara a la persona que estaba atacando. En otra oportunidad, también se mencionó como medida de emergencia arrojar agua para interrumpir el momento de crisis y ayudar a que la persona vuelva a conectar con la realidad. Los terapeutas conocen a los niños, los acompañan todos los días y saben contenerlos con paciencia, cuidado y afecto. Muchas veces estos niños son tiernos, especiales, necesitados de protección y capaces de despertar cariño por su inocencia. Sin embargo, cuando una crisis se desata sin control, el peligro existe: puede haber lesiones, miedo, agotamiento emocional y riesgo físico para quienes intentan intervenir. Por eso es fundamental reconocer la gravedad de estos episodios, no minimizarlos y comprender que convivir o trabajar con ataques desenfrenados exige preparación, protocolos claros, apoyo institucional que lo hay y resguardo tanto para los niños como para los profesionales que los cuidan.



EL AUMENTO DE JUICIOS POR EL IMPAGO DE EXPENSAS EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

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YA LA PROVINCIA DE CORRIENTES CUENTA CON PRESIDENCIA DE COMISION FEDERAL DE SALUD Y BIENESTAR GENERAL DE LEGISLATURAS CONECTADAS



LA NUEVA IMPUTIBILIDAD A LOS MENORES DE 14 AÑOS - AL NO HABER JUSTICIA - NO HACE FALTA MAS LEYES QUE NO LA HACEN FUNCIONAR. -



DIA DE LA PREVENCION AL SUICIDIO - Línea de Prevención del Suicidio: 135 (línea gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires) o 0800 345 1435 (desde todo el país)
Es una de las principales causas de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años. Por cada muerte, se estiman 20 intento- Línea de Prevención del Suicidio: 135 (línea gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires) o 0800 345 1435 (desde todo el país)-


