
Mordida afectiva → nace de la atracción infantil.
Mordida competitiva → nace de la envidia entre niños.


La respiración consciente: inhalás contando hasta cuatro, retenés el aire durante cuatro tiempos y exhalás también en cuatro. Esta práctica simple puede ayudarte a calmar la mente, relajar el cuerpo y recuperar la armonía interior. Podés hacerlo cuando tu mente empiece a enfocarse en los problemas, como una manera de volver a tu eje. Repetilo durante cinco minutos, especialmente por la mañana, tomándote un momento de calma para vos. También podés recurrir a esta técnica cada vez que seas consciente de tu mal humor, cuando estés viajando, esperando en una fila para hacer un trámite, sentado en un banco de una plaza o en cualquier lugar donde necesites serenarte. Así, poco a poco, volverás a disfrutar de tu vida diaria.Este ejercicio es simple sin necesidad de buscar ningun lugar en especial sólo prestando atención a tu respiración permites que la calma invada tu cuerpo.
Continuará . . .












