
DEJAR LLORAR A LOS BEBÉS?



Déjalo llorar para que..."
Para que desarrolle sus pulmones, para que aprenda a dormir solo, para que aprenda a auto-regularse, para que no se acostumbre a que siempre estés ahí...Aunque ya no es tan común escuchar este tipo de cosas, es probable que todos en alguna ocasión hayamos oído alguna frase o "consejo" similar, especialmente cuando somos padres primerizos.Sin embargo, dejar llorar al bebé nunca es recomendable y, como lo hemos dicho ya en diversas ocasiones, el bebé que llora siempre debe ser atendido. De acuerdo con una investigación de la Universidad de Oxford, el llanto de un bebé genera una potente respuesta en el cerebro de las personas, haciendo que sea imposible ignorarlo.
Y no es una cuestión de ser padres o no: todos estamos programados neurológicamente para responder al llanto de cualquier bebé, hombres y mujeres por igual, con o sin hijos. Pasa que, al escuchar a un bebé llorar, se activan en nuestro cerebro dos regiones involucradas con la respuesta emocional, encendiendo en nosotros una señal de alerta que responde al instinto de supervivencia que está comunicando el bebé a través de su llanto. En pocas palabras: dejar llorar a un bebé es algo antinatural, pues va en contra de nuestro instinto. Así, mediante el llanto, los bebés nos comunican si tienen hambre, si están incómodos, si algo les duele, si se sienten solos o tienen miedo...Por ejemplo, un estudio de la Escuela de Medicina de Harvard encontró que los bebés que lloraban excesivamente eran más susceptibles al estrés cuando eran adultos, y que no responder de forma rápida al llanto del bebé puede conducir a incidentes de estrés postraumático y trastornos de pánico en la adultez.Otra investigación realizada por la Universidad de Notre Dame encontró resultados similares, al mostrar que las personas que no solían recibir cuidados cuando eran bebés, como falta de contacto o no atenderlas cuando lloraban, tienden a ser más reactivas al estrés y les resulta más difícil tranquilizarse en la edad adulta.
Por el contrario, quienes sí hacían recibido afecto como besos, abrazos y arrullos o eran cargados mientras lloraban, resultaban en adultos más sanos, menos depresivos, más amables, empáticos e, incluso, más productivos




Provincias Afectadas: Las jurisdicciones con mayor incidencia son Buenos Aires, Salta, Santa Fe, Jujuy, Neuquén, Río Negro, Entre Ríos y Chubut.










