MUCHOS GRISES EN DETERMINADAS CIRCUNSTANCIAS
El referente de Apas detalló que la ley nacional de tránsito funciona bajo un esquema de adhesión y que cada provincia o municipio decide si incorpora total o parcialmente sus disposiciones. En ese marco, los municipios chaqueños adoptaron criterios diferentes que derivaron en una convivencia despareja entre habilitaciones, carnés de conducir y regulaciones de circulación.La expansión de los monopatines eléctricos y otros vehículos de ecomovilidad en las calles de Resistencia genera nuevos interrogantes sobre su uso seguro, la responsabilidad civil ante siniestros y los límites reales que plantea la normativa vigente. En este contexto, el productor asesor de seguros y referente de la Asociación de Productores Asesores de Seguros del Chaco (Apas), Matías Marconi, analizó la situación y advirtió que «existen enormes vacíos legales y de asegurabilidad» que afectan tanto a los usuarios como al resto de los actores del tránsito. En el caso de Resistencia, la ordenanza municipal 3258 es la que define el marco legal para los monopatines y dispositivos de ecomovilidad. Sin embargo, según explicó Marconi, la regulación quedó corta frente al crecimiento exponencial del uso de estos vehículos. «La ordenanza permite este tipo de vehículos, pero dice que tienen que estar por una bicisenda. No por la calle», señaló. A partir de allí surge un dilema sustancial: las bicisendas no están presentes en todos los sectores de la ciudad, y cuando existen, muchas veces no ofrecen condiciones de infraestructura segura. Marconi advirtió que esta brecha entre lo permitido por la norma y lo posible en la práctica crea un conflicto difícil de resolver. «Yo me compro un monopatín, ¿por dónde voy a andar? Agarro uno de los pozos y me mato yo solo», afirmó, remarcando que la infraestructura urbana no acompaña el uso seguro de estos vehículos. «Eso también tenés que analizarlo antes de comprar un monopatín», puntualizó.
ACTUALIDAD 07/12/2025 CONAMORALAVIDA