
SAN RAMON NONATO - 31 DE AGOSTO



Durante una misión en Argel, después de haber gastado todo el dinero disponible para liberar a los esclavos cristianos, ofreció su propia persona como rehén para rescatar a otros que corrían peligro de apostatar. Este gesto provocó la ira de las autoridades locales, que lo sometieron a torturas. Sin embargo, el gobernador de la ciudad, temiendo perder el rescate si Ramón moría, prohibió nuevos maltratos y amenazó con severas sanciones a quien intentara matarlo.
Al obtener cierta libertad de movimiento dentro de la ciudad, Ramón aprovechó para asistir a los cristianos prisioneros y convertir a algunos musulmanes. Cuando el gobernador lo supo, lo condenó a muerte; sin embargo, algunos mercaderes de esclavos lograron que se le conmutara la pena por una larguísima y durísima flagelación.
A pesar de los castigos, Ramón continuó su labor evangelizadora, hasta que el gobernador ordenó que fuera azotado, encadenado y paseado por las calles. Permaneció encarcelado durante ocho meses, hasta que san Pedro Nolasco pagó su rescate.
El papa Gregorio IX, en reconocimiento por su valentía y sus obras, lo nombró cardenal. No obstante, al regresar a su convento de Barcelona, Ramón prefirió seguir viviendo como un simple religioso, manteniendo un estilo de vida humilde hasta su muerte.
Convocado a Roma, emprendió el viaje a pie, pero falleció en Cardona, cerca de Barcelona, el 31 de agosto de 1240, a causa de una fuerte fiebre. Fue canonizado en 1657 por el papa Alejandro VII..













