
VIERNES SANTO 3 de ABRIL


HISTORIA BIBLICA : El monte Golgota, también conocido como el Calvario, es uno de los lugares más reverenciados en la historia bíblica. Desde tiempos antiguos, ha sido considerado como un sitio sagrado para los cristianos, ya que fue en este monte donde Jesucristo fue crucificado. La historia de Golgota comienza en el contexto del juicio y la condena de Jesús. Después de ser arrestado por las autoridades religiosas judías, Jesús fue llevado ante el gobernador romano Poncio Pilato para ser juzgado. A pesar de no encontrarlo culpable de ningún delito, Pilato cedió a las presiones populares y ordenó su crucifixión. Así, Jesús fue llevado al monte Golgota, cargando con la cruz en la que pronto sería crucificado. Durante el tortuoso camino hacia el Calvario, Jesús fue insultado y maltratado por la multitud que presenciaba su condena. Sin embargo, él soportó todo esto en silencio, mostrando su amor y humildad even in the face of such cruelty. Al llegar a la cima de Golgota, los soldados romanos comenzaron el proceso de crucifixión. Jesús fue clavado en la cruz junto a otros dos criminales, mientras la multitud observaba en silencio. Desde la cruz, Jesús pronunció algunas de sus palabras más poderosas y significativas, como "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" y "En tus manos encomiendo mi espíritu". La crucifixión de Jesús en el monte Golgota es considerada por los cristianos como el sacrificio definitivo de amor y redención. Según la fe cristiana, Jesús murió en la cruz para expiar los pecados de la humanidad y ofrecer la salvación eterna a aquellos que creen en él. Desde aquel momento, el monte Golgota se ha convertido en un lugar de peregrinación para los cristianos de todo el mundo




Oh, glorioso San Fermín,
luz que guía en la tormenta,
escudo firme ante el peligro,
amparo de quienes caminan sin miedo.
Tú que conociste el valor y la fe,
atiende nuestras súplicas humildes;
guárdanos de todo mal visible e invisible,
y fortalece nuestro corazón en la prueba.
Haz que avancemos con paso firme,
que la justicia sea nuestro estandarte,
y la paz, nuestro destino.
San Fermín bendito,
intercede por nosotros ante el Altísimo,
para que, en cada jornada,
la esperanza sea nuestro pan
y el amor, nuestra victoria.
Amén.

San Fermín, conocido por su historia y su conexión con los Sanfermines, es un obispo y mártir del siglo III. Su figura es recordada cada 7 de julio en todo el mundo, y su festividad se celebra en Pamplona, España, donde se llevan a cabo las famosas corridas de toros. La fecha de su martirio es el 25 de septiembre, pero desde el siglo XVI, su festividad litúrgica se trasladó al 7 de julio, coincidiendo con las celebraciones populares que hoy identifican a la ciudad de Pamplona.









