
La franja de totalidad cruzará el norte y centro de la península, con puntos destacados en Madrid y Cataluña.
Se estima un impacto económico de 360 millones de euros gracias al auge del astroturismo en zonas rurales.


Los expertos consideran que 2026 será uno de los mejores años de la década para observar las conocidas "lágrimas de San Lorenzo", ya que la ausencia de luz lunar permitirá detectar tanto los meteoros más brillantes como muchos de los más débiles que normalmente pasan desapercibidos. el pico de actividad llegará entre las noches del 12 y el 13 de agosto. Los astrónomos sitúan el máximo durante la madrugada del día 13, cuando podrían llegar a observarse hasta un centenar de meteoros por hora bajo cielos oscuros y despejados. El mejor momento para mirar al cielo será desde medianoche hasta el amanecer. Durante esas horas, la constelación de Perseo, punto del que parecen surgir las estrellas fugaces, se eleva más sobre el horizonte y favorece la observación de un mayor número de meteoros.
En la Península, algunos de los mejores enclaves serán las áreas rurales y montañosas de Castilla y León, Aragón, Extremadura, Castilla-La Mancha o los Pirineos, donde los cielos suelen mantenerse más oscuros durante las noches de verano.
Las Islas Canarias volverán a destacar como uno de los destinos privilegiados para la observación astronómica. Lugares como el Parque Nacional del Teide o las cumbres de La Palma ofrecen condiciones excepcionales gracias a la altitud, la estabilidad atmosférica y la baja contaminación lumínica.












