
La cantidad de casos es la mayor en más de una década. A través de un video que publicó en su cuenta oficial de Instagram, la organización ambientalista advirtió sobre las amenazas que enfrentan las ballenas y otros animales marinos por el impacto de las actividades humanas y vinculó las muertes con las actividades industriales que avanzan en el Mar Argentino. Científicos chubutenses advirtieron en los últimos días que en las costas de Península Valdés y el Golfo Nuevo se viene registrando desde junio un número de ballenas muertas más alto que lo habitual.
El último fin de semana, además, aumentó la preocupación porque empezaron a aparecer ejemplares jóvenes y adultos, cuando lo habitual es que la mortandad afecte principalmente a las crías de ballenas.
El último fin de semana, además, aumentó la preocupación porque empezaron a aparecer ejemplares jóvenes y adultos, cuando lo habitual es que la mortandad afecte principalmente a las crías de ballenas.
En ese sentido, Greenpeace puntualizó tres actividades industriales que, desde su punto de vista, estarían afectando la supervivencia de los cetáceos.
Exploración sísmica: explosionesacústicas continuas en el lecho marino para buscar petróleo y gas, que afectan severamente su orientación y comunicación.
Tráfico marítimo e infraestructura industrial: aumento de colisiones con buques y alteración de sus rutas migratorias por proyectos portuarios e industriales.
Riesgo de derrames offshore: amenaza directa e irreversible sobre la calidad del agua y toda la red trófica marina.
“Durante generaciones, las madres han enseñado a sus crías a navegar el Atlántico Sur, buscar alimento y refugiarse en las aguas calmas de la Patagonia. Tienen estrategias milenarias para sobrevivir... pero no hay forma biológica de que puedan adaptarse al impacto destructivo de las actividades humanas en su propio hogar”, precisa el comunicado.Según se explicó, la causa de las muertes tendría que ver con una bacteria, de acuerdo con los análisis preliminares, por lo cual se enviaron muestras al Instituto Malbrán, en la provincia de Buenos Aires, y otros laboratorios, para tener la confirmación.
Tráfico marítimo e infraestructura industrial: aumento de colisiones con buques y alteración de sus rutas migratorias por proyectos portuarios e industriales.
Riesgo de derrames offshore: amenaza directa e irreversible sobre la calidad del agua y toda la red trófica marina.
“Durante generaciones, las madres han enseñado a sus crías a navegar el Atlántico Sur, buscar alimento y refugiarse en las aguas calmas de la Patagonia. Tienen estrategias milenarias para sobrevivir... pero no hay forma biológica de que puedan adaptarse al impacto destructivo de las actividades humanas en su propio hogar”, precisa el comunicado.Según se explicó, la causa de las muertes tendría que ver con una bacteria, de acuerdo con los análisis preliminares, por lo cual se enviaron muestras al Instituto Malbrán, en la provincia de Buenos Aires, y otros laboratorios, para tener la confirmación.













