la cosmovisión andina, la Pachamama renueva su actividad el primero de agosto tras un ciclo de reposo iniciado con el solsticio de invierno del 21 de junio. Ese momento marca el inicio de una intensa circulación energética en la que conviven fuerzas positivas y negativas. La preparación suele incluir incienso en grano, mirra en polvo, canela de forma optativa y almizcle, un ingrediente recomendado para recintos comerciales debido a su asociación con la atracción de público. Para realizar el encendido, resulta oportuno disponer de carbón vegetal sobre un contenedor resistente de barro o vidrio.















