
Estas flores no solo embellecen jardines y terrazas, sino que también se utilizan en decoración de bodas, eventos y ramos de regalos; flor de julio o Delphinium es una planta utilizada con fines medicinales, como repelente natural de insectos.


Su nombre proviene del latín ruber (“rojo”). Variedad roja del corindón, el Rubí ha sido durante milenios considerado el rey de las piedras preciosas — tan codiciado como el Diamante. Los antiguos hindúes lo llamaban ratnaraj, “rey de las gemas”, y lo ofrecían al dios Krishna.
En la mitología birmana, los Rubíes nacen del fuego del sol y son fragmentos de la sangre del dragón celeste. Los soldados los engastaban en las empuñaduras de sus espadas para asegurarse la victoria. En la Edad Media, los reyes europeos creían que el Rubí cambiaba de color para advertir de los peligros inminentes — palidecía antes de la traición, se ennegrecía antes de la muerte.
Piedra del fuego solar de Julio — mes del solsticio estival pleno y del calor más ardiente — el Rubí simboliza la realeza, la pasión apasionada y la fuerza vital máxima. Asociado al chakra raíz y al chakra del corazón, encarna el amor ardiente y la vitalidad heroica. Es la piedra ideal para quienes nacen bajo las aguas profundas de Cáncer o el fuego solar de Leo.












