
La problemática del suicidio se consolidó como el principal motivo de muerte violenta a nivel nacional, con una tasa nacional de suicidios que pasó de 7,8 casos cada 100 mil habitantes en 2020 a 11,8 en 2025. La tasa de mortalidad por suicidio en la población general aumentó en más de un 17% desde 2000, convirtiendo a las Américas en la única región del mundo donde esta tendencia sigue en alza tanto en la juventud como también en la tercer edad.













