
DIA DE LA VIRGEN DE FATIMA
Se realizan misas, procesiones y rezos del rosarinos diversas parroquias de Argentina, muchas de ellas dedicadas a esta advocación.
Se recuerda la aparición de la Virgen ante Lucía, Francisco y Jacinta en el contexto de la Primera Guerra Mundial.


La Virgen de Fátima, formalmente conocida como Nuestra Señora del Rosario de Fátima, hizo su primera aparición un 13 de mayo de 1917. Si bien esta advocación es característica de la comunidad portuguesa, de todos modos, se conmemora esta fecha mundialmente, y se la venera en muchísimos países. Incluso en Argentina, en Sierra de la Ventana, podemos encontrar su santuario.
El secreto de Fátima
Sor Lucía (quien luego dedicó su vida a la religiosidad), contó el secreto de Fátima que la Virgen le había revelado, en tres pasos:
La división del infierno: Revela las trágicas consecuencias por falta de arrepentimiento.
La consagración del Inmaculado Corazón de María: Para prevenir la división del infierno, pide la Consagración de su Inmaculado Corazón.
La visión profética de un atentado: Escrita por Sor Lucía 18 años después de las apariciones. Esta visión fue leída por varios Papas antes de su publicación, en el año 2000. La Virgen, en una de sus apariciones, les dijo a los pastorcitos que, cuando rezaran el Rosario, después de cada misterio, dijeran: ‘‘Oh, Jesús, perdónanos por nuestros pecados, líbranos del infierno y lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia’’.
Hoy, un 13 de mayo, se recuerda un aniversario más de la aparición de la Virgen de Fátima a tres pastorcitos. Fue la primera de una serie de apariciones que se repitieron los días 13 de cada mes hasta octubre del mismo año, 1917, en las cuales la madre de Jesús les reveló tres secretos. Estos tres niños pastores que vieron a la Virgen de Fátima eran Lucía dos Santos (10 años), y sus primos Jacinta Marto (6 años) y Francisco Marto (9 años). Los dos últimos, que fallecieron poco después (1919 y 1920) por una epidemia de gripe, fueron canonizados en 2017, a 100 años de la primera aparición, en Portugal, por el Papa Francisco.




Oh, glorioso San Fermín,
luz que guía en la tormenta,
escudo firme ante el peligro,
amparo de quienes caminan sin miedo.
Tú que conociste el valor y la fe,
atiende nuestras súplicas humildes;
guárdanos de todo mal visible e invisible,
y fortalece nuestro corazón en la prueba.
Haz que avancemos con paso firme,
que la justicia sea nuestro estandarte,
y la paz, nuestro destino.
San Fermín bendito,
intercede por nosotros ante el Altísimo,
para que, en cada jornada,
la esperanza sea nuestro pan
y el amor, nuestra victoria.
Amén.

San Fermín, conocido por su historia y su conexión con los Sanfermines, es un obispo y mártir del siglo III. Su figura es recordada cada 7 de julio en todo el mundo, y su festividad se celebra en Pamplona, España, donde se llevan a cabo las famosas corridas de toros. La fecha de su martirio es el 25 de septiembre, pero desde el siglo XVI, su festividad litúrgica se trasladó al 7 de julio, coincidiendo con las celebraciones populares que hoy identifican a la ciudad de Pamplona.



Estos días buscan generar conciencia sobre la necesidad de adoptar modelos de producción y consumo más sostenibles y promover el bienestar individual y colectivo.



La Guardia Civil y los medios de emergencia, superados, solo se ocupan de los heridos.-Con los pies y las rodillas ensangrentadas de pegar contra las rocas, los muchachos, jóvenes en su mayoría, siguen su camino, descalzos. Han llegado.



