
SI ME ENGAÑAS UNA VEZ LA CULPA ES TUYA - SI ME ENGAÑAS DOS ES MIA.


La sentencia tiene dos capas. Por un lado, la ética del engañador, por la que si alguien te miente una vez, la culpa moral recae en quien traiciona. Y, por otro, la ética del engañado (prudencia) donde si la mentira se repite y tú vuelves a caer, entonces hay responsabilidad en no haber aprendido nada de la experiencia.
La aportación filosófica interesante es que esta cita desplaza el foco del 'culpable' al proceso de aprendizaje. Y ahí, encaja perfectamente con el pensamiento anaxagórico de un modo muy natural, porque Anaxágoras defendió que nuestros sentidos son limitados (“por causa de la debilidad de éstos no somos capaces de distinguir la verdad”, según sus palabras) y que "lo patente es la apariencia de lo no manifiesto"; en esencia, que lo que vemos es solo la parte visible de una realidad mezclada donde muchas cosas permanecen ocultas. Lo que traducido a nuestros días significa que el engaño funciona porque la realidad no se nos ofrece completa y la prudencia consiste en entrenar el juicio para no confundir apariencia con totalidad. Y es que las apariencias pueden ser 'una vista de lo invisible'; es decir, que incluso el engaño deja huellas; hasta la ilusión contiene señales para quien aprende a mirar, por lo que podríamos tomar nota de estas enseñanzas milenarias de Anaxágoras





. Originalmente, en el calendario romano, era el sexto mes, y su actual posición como octavo mes se consolidó tras la incorporación de enero y febrero al inicio del año .



Estos días buscan generar conciencia sobre la necesidad de adoptar modelos de producción y consumo más sostenibles y promover el bienestar individual y colectivo.






