
La sonrisa es un símbolo de felicidad y vitalidad, un faro de esperanza y una expresión de emoción. Así que, sólo por hoy, deja de lado los textos y muéstrales una sonrisa de verdad. Cabe preguntarse qué hay en el poder de una sonrisa. Cuando sonreímos activamos automáticamente nuestro propio sistema nervioso autónomo, que libera endorfinas en la sangre, para desencadenar una hormona de la felicidad. Dicho esto, sonreír a otra persona ofrece la posibilidad de que ella también sienta esa misma hormona de la felicidad.













