
Mordida afectiva → nace de la atracción infantil.
Mordida competitiva → nace de la envidia entre niños.



Además de nutritivas, las ciruelas en pasas son versátiles y fáciles de incorporar en la dieta:
En el desayuno: mezcladas con avena, yogur o cereales integrales.
En ensaladas: combinadas con hojas verdes, queso, frutos secos y semillas.
Como snack: ideales entre comidas, solas o con nueces.
En platos salados: en salsas agridulces o rellenos de carnes.
En postres: como parte de budines, muffins o compotas naturales.
Los nutricionistas recomiendan consumir entre 4 y 5 unidades por día, lo que equivale a unos 40 gramos o 90 calorías, para obtener sus beneficios sin excesos.












