
Uno de los conjuros más conocidos es “abrakacadra” o “abracadabra”. Esta es la palabra que suelen pronunciar los magos y los hechiceros para realizar una acción extraordinaria.
Claro que en el ámbito de la religión los conjuros pueden consistir en frases construidas en lenguas muertas, algo que se puede apreciar en los exorcismos cristianos. El griego y el latín son dos de las lenguas preferidas para la creación de conjuros, y muchos expertos aseguran que aumentan la potencia y la efectividad de los mismos. Si nos enfocamos en abracadabra, su etimología nos propone tres posibles orígenes: «yo creo como hablo», dicho en arameo; «iré creando conforme hable», dicho en hebreo; «abraxas», un término que aparece en ciertas piedras antiguas y que ha sido usado como talismán . Un conjuro es una fórmula mágica de palabras, rimas o versos que se usa para realizar un hechizo, invocar a una fuerza o divinidad, o ahuyentar el mal.















