
La forma en la que se ordenan estas letras es crucial para la escritura y el aprendizaje del idioma....


Finalmente, la decisión de abandonar el lugar del accidente en busca de ayuda abrió el camino al rescate. La historia acabaría siendo conocida internacionalmente como el “Milagro de los Andes”, uno de los episodios de supervivencia más conocidos del siglo XX. Más de medio siglo después, aquel accidente continúa formando parte de la memoria colectiva y ha dado origen a numerosos libros, documentales y adaptaciones cinematográficas. reinta y tres pasajeros permanecieron con vida luego del accidente, aunque varios con heridas graves, heridas que incluían fracturas expuestas en las piernas cuando los asientos de la aeronave se soltaron y se apilaron contra la cabina del piloto en la sección delantera del fuselaje.Roberto Canessa y Gustavo Zerbino, ambos estudiantes de segundo año de Medicina, realizaron un triaje de los heridos para priorizar a los más necesitados. Nando Parrado se había fracturado el cráneo y permaneció en coma durante tres días. Enrique Platero (estudiante de agricultura) tenía un trozo de metal clavado en su abdomen que al ser retirado trajo consigo unos centímetros de intestino, pero de todos modos inmediatamente comenzó a ayudar a los demás. Arturo Nogueira (estudiante de economía) tenía fracturas múltiples en sus piernas.A la hora vencida del arribo programado del Vuelo 571 en Santiago, el Servicio de Búsqueda y Salvamento Aéreo de Chile (SARS) fue notificado que el vuelo estaba extraviado. Esa misma tarde cuatro aviones sobrevolaron la zona estimada del accidente hasta que oscureció. La noticia del vuelo extraviado llegó a los medios uruguayos alrededor de las 18:00. El 21 de octubre, después de buscar un total de 142 horas y 30 minutos, los buscadores concluyeron que no había esperanzas de supervivencia y dieron por finalizada su búsqueda. Decidieron esperar el verano para recuperar los cuerpos de los fallecidos cuando la nieve se derritiera. Los sobrevivientes encontraron una pequeña radio a transistores entre los asientos del avión. Roy Harley usó sus conocimientos de electrónica para improvisar una antena con un cable del avión.[8] El undécimo día en la montaña los sobrevivientes escucharon la noticia de la cancelación de su búsqueda.
Parrado finalmente persuadió a Canessa para que partiera y, junto con Vizintín, los tres hombres se dirigieron a escalar la montaña el 12 de diciembre.












