
En Estados Unidos, más de 20 estados aprobaron su uso, mientras otros lo vetaron por falta de consenso político o presiones de la industria funeraria tradicional. En Europa, países como el Reino Unido debaten su legalización desde hace años; en Canadá es aceptado en varias provincias. En rigor, este país fue uno de los primeros países en que se aprobó su utilización. En América Latina, la discusión es incipiente y aún no existe un marco regulatorio uniforme. La cuestión ambiental aparece como uno de los principales argumentos a favor. La cremación convencional libera dióxido de carbono, vapores tóxicos y, en el caso de personas con amalgamas dentales, mercurio.-La acuamación es un proceso que acelera la descomposición natural del cuerpo mediante agua, calor, presión y una solución alcalina, generalmente hidróxido de potasio. La técnica es así. El cuerpo de la persona fallecida se introduce en un tanque especial. Se llena de agua que contiene una solución alcalina, que, como se dijo, generalmente es con potasio. Así, se inicia un proceso que tiene dos objetivos. El agua se calienta a 150 grados. Pero no es para que un cuerpo se reduzca por el calor. El agua es el elemento catalizador para que actúe la solución alcalina. A esa temperatura se transforma en un poderoso ácido que elimina los tejidos humanos. Luego, en la segunda etapa, al eliminarse el líquido, un proceso especial hace que los huesos que quedan en el interior del tanque se disuelvan o reduzcan hasta quedar como un fino polvillo.















