
MARTES SANTO destaca entre estas jornadas, pues la tradición lo señala como el día en el que Jesús enfrentó los mayores cuestionamientos y anticipó las traiciones que marcarían el desenlace de su vida pública.



Debido a las persecuciones de Diocleciano de la época, fueron apresados por ser cristianos y condenados a muerte. Sin embargo, los hermanos mostraron una gran fortaleza y fueron varios los intentos de quitarles la vida, que incluyeron torturas, días de padecimiento y ser arrojados a una hoguera.
El culto a los Santos Cosme y Damián se extendió rápidamente desde Siria hasta Roma, y se cree que su sepulcro está ubicado en Ciro, Siria. Originalmente, su festividad se celebró el 27 de septiembre, pero con la reforma del calendario gregoriano fue movida al día 26, como lo conocemos ahora. Es importante destacar la antigüedad de este culto y la devoción que generan en el pueblo fiel, ya que son considerados santos venerables.











