
A su vez, ya hay más de 50.000 que se encuentran desaparecidas tras los dos sismos y sus réplicas que golpean al país caribeño.


Estos sistemas educativos buscan un equilibrio: utilizarla cuando aporta valor pedagógico y devolver al libro un papel central en la formación de los estudiantes. El objetivo es mejorar la atención, fortalecer la lectura profunda y favorecer un aprendizaje más significativo. Suecia frena la inversión en, pantallas y vuelva a los libros; redireccionó los fondos para la distribución de libros de textos quieren repartir uno por materia para cada estudiante. La reciente decisión de reforzar el uso de libros en las aulas responde a una preocupación creciente: el deterioro de la comprensión lectora en estudiantes. Este fenómeno no es aislado, sino parte de una tendencia que evidencia cómo el uso intensivo de pantallas ha transformado los hábitos cognitivos y de aprendizaje. Sin embargo, esta acción no debe interpretarse como un rechazo absoluto a la tecnología, sino como un intento de equilibrar prácticas pedagógicas que han perdido foco en lo esencial: la construcción profunda del conocimiento a través de la lectura sostenida.












