
JUANA DE ARCO SU VIDA Y OBRAS - 1412 - 1431 .-


Un tío suyo se la llevó a donde el comandante del ejército de la ciudad vecina. Ella le dijo que Dios la enviaba para llevar un mensaje al rey. Pero el militar no le creyó y la despachó otra vez para su casa. Sin embargo unos meses después Juana volvió a presentarse ante el comandante y este ante la noticia de una derrota que la niña le había profetizado la envió con una escolta a que fuera a ver al rey.Llegada a la ciudad pidió poder hablarle al rey. Este para engañarla se disfrazó de simple aldeano y colocó en su sitio a otro. La joven llegó al gran salón y en vez de dirigirse hacia donde estaba el reemplazo del rey, guiada por las "voces" que la dirigían se fue directamente a donde estaba el rey disfrazado y le habló y le contó secretos que el rey no se imaginaba. Esto hizo que el rey cambiara totalmente de opinión acerca de la joven campesina.
Juana le pide al monarca que le conceda a ella el mando sobre las tropas. Y el rey la nombra capitana. Juana manda hacer una bandera blanca con los nombres de Jesús y de María y al frente de diez mil hombres se dirige hacia Orleans.
Animados por la joven capitana, los soldados franceses lucharon como héroes y expulsaron a los asaltantes y liberaron Orleans.- Después de sus resonantes victorias, obtuvo Santa Juana que el temeroso rey Carlos VII aceptara ser coronado como jefe de toda la nación. Y así se hizo con impresionante solemnidad en la ciudad de Reims.Pero vinieron luego las envidias y entonces empezó para nuestra santa una época de sufrimiento y de traiciones contra ella. Hasta ahora había sido una heroína nacional. Ahora iba a llegar a ser una mártir.Pero el rey Carlos VII, por envidias y por componendas con los enemigos, le retiró sus tropas y Juana fue herida en la batalla y hecha prisionera por los Borgoñones.Los franceses la habían abandonado, pero los ingleses estaban supremamente interesados en tenerla en la cárcel, y así pagaron más de mil monedas de oro a los de Borgoña para que se la entregaran y la sentenciaron a cadena perpetua.Los ingleses la hicieron sufrir muchísimo en la cárcel. Las humillaciones y los insultos eran todos los días y a todas horas, hasta el punto que Juana llegó a exclamar: "Esta cárcel ha sido para mí un martirio tan cruel, como nunca me había imaginado que pudiera serlo". En ese tiempo estaba muy de moda acusar de brujería a toda mujer que uno quisiera hacer desaparecer. Y así fue que los enemigos acusaron a Juana de brujería, diciendo que las victorias que había obtenido era porque les había hecho brujerías a los ingleses para poderlos derrotar. Ella apeló al Sumo Pontífice, pidiéndole que fuera el Papa de Roma el que la juzgara, pero nadie quiso llevarle al Santo Padre esta noticia, y el tribunal estuvo compuesto exclusivamente por enemigos de la santa. Y aunque Juana declaró muchas veces que nunca había empleado brujerías y que era totalmente creyente y buena católica, sin embargo la sentenciaron a la más terrible de las muertes de ese entonces: ser quemada viva.el Papa Calixto III nombró una comisión de juristas, los cuales declararon que la sentencia de Juana fue una injusticia. El rey de Francia la declaró inocente y el Papa Benedicto XV la proclamó santa.
Encendieron una gran hoguera y la amarraron a un poste y la quemaron lentamente. Murió rezando y su mayor consuelo era mirar el crucifijo que un religioso le presentaba y encomendarse a Nuestro Señor. Invocaba al Arcángel Miguel, al cual siempre le había tenido gran devoción y pronunciando por tres veces el nombre de Jesús, entregó su espíritu. Era el 30 de mayo del año 1431. Tenía apenas 19 años. Varios volvieron a sus casas diciendo: "Hoy hemos quemado a una santa". 23 años después su madre y sus hermanos pidieron que se reabriera otra vez aquel juicio que se había hecho contra ella. Y el Papa Calixto III nombró una comisión de juristas, los cuales declararon que la sentencia de Juana fue una injusticia. El rey de Francia la declaró inocente y el Papa Benedicto XV la proclamó santa.




Oh, glorioso San Fermín,
luz que guía en la tormenta,
escudo firme ante el peligro,
amparo de quienes caminan sin miedo.
Tú que conociste el valor y la fe,
atiende nuestras súplicas humildes;
guárdanos de todo mal visible e invisible,
y fortalece nuestro corazón en la prueba.
Haz que avancemos con paso firme,
que la justicia sea nuestro estandarte,
y la paz, nuestro destino.
San Fermín bendito,
intercede por nosotros ante el Altísimo,
para que, en cada jornada,
la esperanza sea nuestro pan
y el amor, nuestra victoria.
Amén.

San Fermín, conocido por su historia y su conexión con los Sanfermines, es un obispo y mártir del siglo III. Su figura es recordada cada 7 de julio en todo el mundo, y su festividad se celebra en Pamplona, España, donde se llevan a cabo las famosas corridas de toros. La fecha de su martirio es el 25 de septiembre, pero desde el siglo XVI, su festividad litúrgica se trasladó al 7 de julio, coincidiendo con las celebraciones populares que hoy identifican a la ciudad de Pamplona.




CELEBRACION DE LA CORONACION DE LA VIRGEN DE ITATI QUE DISPUSO EL PAPA LEON XIII

La tradicional manifestación de fe se desarrollará del lunes 13 al sábado 18 bajo el lema «La Fe que Camina Ayuda al Hermano», y volverá a movilizar a miles de fieles rumbo a la localidad mariana.
El Ministerio de Seguridad, la Subsecretaría de Seguridad y la Policía de Corrientes diagramaron un operativo que contará con más de 800 efectivos policiales, además de móviles, motocicletas y recursos logísticos pertenecientes a distintas dependencias de la fuerza provincial.
También participarán fuerzas federales y organismos provinciales y municipales, que acompañarán el recorrido con el objetivo de brindar asistencia a los peregrinos y ordenar la circulación en los sectores afectados por el paso de la columna de miles de fieles que caminan desde San Luis del Palmar hacia la Basílica de Itatí, en una de las expresiones de fe más profundas y tradicionales de Corrientes.




