
En algunas parroquias se cobra un bono contribución para el mantenimiento del cinerario cuyo monto depende de la parroquia en cuestión. En algunas parroquias ese monto es voluntario y en otras es fijo.
En otras Parroquias no se cobra.
Recordemos que es deber de todo católico contribuir con el sostenimiento del culto y que la Iglesia no recibe otros aportes que no sean los de los fieles.














