
Patrono de los enamorados y matrimonios.
Protector de los pobres y necesitados.
Patrono de ciudades como Lisboa (su lugar de nacimiento) y Padua (donde vivió y murió).


El Santuario de San Expedito es un espacio de fe y devoción que va mucho más allá de su valor arquitectónico. Aunque muchos lo identifican principalmente con el santo de las causas urgentes, el templo es en realidad uno de los más antiguos de Buenos Aires, ya que fue fundado en 1833. Esta particularidad explica su identidad: combina una fuerte tradición histórica con el papel de ser hoy uno de los centros más activos de devoción popular en la ciudad. La devoción a San Expedito creció mucho en Argentina durante las últimas décadas.- El santo, advertido de la tentación, con un movimiento rápido y violento, aplastó al cuervo en una, mientras que de sus labios salía la respuesta perfecta: “¡Hodie, hodie, hodie!”, que en español quiere decir: “¡Hoy, hoy, hoy!”. “No dejaré nada para mañana, a partir de hoy seré cristiano”, se dijo a sí mismo el futuro mártir.
Cada 19 de abril, la Iglesia Católica celebra a San Expedito, militar romano que vivió entre los siglos III y IV. Antes de su conversión fue comandante de la legión romana “Fulminata XII”, grupo de élite que estaba bajo las órdenes directas del emperador Diocleciano.
Debido a su conversión al cristianismo, San Expedito fue condenado a muerte y asesinado acusado de traición al emperador. Hoy la Iglesia lo cuenta entre los mártires.
Entre las prácticas más comunes de los devotos se destacan:
Además, es habitual que los fieles lleven ofrendas, como flores, rosarios o pequeñas placas de agradecimiento.












