
El objetivo principal, es crear conciencia sobre el peligro y las terribles consecuencias de las minas para la seguridad e integridad de las personas, así como también ayudar a las víctimas.



Valentín fue encarcelado por ayudar a los cristianos perseguidos, y durante su encarcelamiento conoció a una joven, que se decía era la hija del carcelero, y entablaron una relación romántica. Se dice que antes de su ejecución, el 14 de febrero, le dejó una carta firmada "De Valentín", que más tarde se convirtió en un símbolo del intercambio de tarjetas de amor.
Existen numerosas leyendas alrededor de la historia de San Valentín. Una de ellas señala que mientras el sacerdote Valentín estaba en los calabozos esperando su fatal destino, se enamoró de una joven ciega que también se encontraba encarcelada y a la que cursó el milagro de poder ver antes de morir.
Se tiene registro de que el primer día de San Valentín fue celebrado el 14 de febrero de 494. Al principio, la fiesta era oficial de la Iglesia Católica, hasta que, en 1969, durante el Concilio Vaticano II se eliminó del calendario litúrgico.
Con el tiempo, el 14 de febrero se estableció como el Día de San Valentín desde finales del siglo V d.C.. Sus restos se conservaron en la Basílica de San Valentino de Roma, antes de que algunas partes se trasladaran a otras iglesias, entre ellas Santa Paradis. Un cráneo atribuido al santo se exhibe en la catedral de Santa María, mientras que en Dublín, otros restos se conservan en la iglesia de Whitefriars, que desde la década de 1930 se ha convertido en un destino popular para las parejas, especialmente el 14 de febrero. A lo largo de los siglos, San Valentín se ha convertido en una tradición social muy extendida en muchos países, con diferentes formas de celebrarlo según las culturas .
La Generación Z y la definición de San Valentín
Datos recientes revelan que la Generación Z considera el Día de San Valentín como una ocasión social más amplia, que no se limita a las relaciones románticas tradicionales, sino que se extiende a las amistades, el parentesco e incluso el autocuidado.
Este cambio refleja un cambio cultural en la percepción de la ocasión por parte de la generación más joven, pues el día ya no se asocia exclusivamente a la idea de "pareja", sino que es un espacio para la expresión de múltiples formas de relación.
Los indicadores muestran que muchos miembros de la Generación Z prefieren pasar San Valentín en grupo o con amigos antes que en las clásicas citas románticas.
Salir a cenar fuera, ya sea en grupo o individualmente, también se ha vuelto más aceptable para esta generación, ya que salir solo se ve como una opción natural que refleja independencia y comodidad personal. Las empresas vieron en San Valentín una oportunidad para promocionar regalos, tarjetas, cenas de lujo, flores y bombones como medios "necesarios" para expresar sentimientos.
Poco a poco, el círculo del consumo se ha ampliado a múltiples sectores: los restaurantes suben los precios de sus ofertas especiales para la ocasión, las tiendas ofrecen joyas y regalos de lujo, y las empresas de chocolate y moda compiten por ofrecer colecciones de edición limitada para atraer a los consumidores.
Ni siquiera el sector de los viajes se ha quedado al margen, con agencias de viajes que ofrecen viajes románticos y ofertas especiales de alojamiento para el Eid, convirtiendo este periodo en parte de un ciclo económico estacional similar al de las grandes fiestas











