
QUE ES LA INOCENCIA



Hasta el latín tenemos que marcharnos para poder encontrar el origen etimológico del término inocencia. En concreto, hay que exponer que deriva de la palabra «innocentia», que, a su vez, procede de «innocens». Esta es el fruto de la suma de dos componentes léxicos de dicha lengua:
El prefijo «in-«, que puede traducirse como «no» o «sin».
-El término «nocens» que deriva del verbo «nocere», el cual es sinónimo de «hacer daño».
La inocencia aparece asociada a un estado puro del alma.
Esa pureza, que tiene que ver con la carencia de maldad, también está enlazada al candor. Por eso inocencia puede usarse como sinónimo de ingenuidad o de credulidad. Por ejemplo: «Me enfurece que se aprovechen de la inocencia de los niños», «¡No puedo entender tu inocencia! ¿Cómo no advertiste que era una estafa?», «Me encantaría recuperar la inocencia de mi infancia y creer que hay superhéroes capaces de derrotar a los villanos».
Además de los indicados, podemos establecer la existencia de otros sinónimos del término que nos ocupa. Este sería el caso, por ejemplo, de candidez, virginidad, simplicidad, sencillez o candor. Por el contrario, entre sus antónimos nos topamos con palabras tales como malicia, picardía, lujuria e incluso culpabilidad.













