
La fecha está vinculada con antiguas creencias religiosas y mitológicas que relacionan el martes y el número 13 con los malos presagios. Aunque no existe evidencia de que traiga mala suerte, la tradición sigue vigente en distintos países.
La creencia tiene raíces históricas y culturales. Por un lado, el martes quedó vinculado con Marte, el dios romano de la guerra. Por otro, el número 13 adquirió una connotación negativa en distintas tradiciones religiosas y populares. Aunque estas asociaciones forman parte del imaginario colectivo desde hace siglos, no hay evidencia científica de que un martes 13 sea más desafortunado que cualquier otro día.En la tradición cristiana, el número 13 suele asociarse con la Última Cena, en la que Jesús compartió la mesa con sus 12 apóstoles. Según la interpretación popular, el hecho de que fueran 13 personas quedó vinculado con los acontecimientos que precedieron a la crucifixión.













