22.000 HECTÁREAS PERDIDAS, QUEMADAS EN LOS INCENDIOS EN LA PROVINCIA DE CHUBUT
La zona incendiada en esa provincia, que incluye al Parque Nacional Los Alerces y a las localidades de Epuyén, El Hoyo, Puerto Patriada y El Turbio, contempla bosques de especies nativas como cipreses, coihues y lengas, mezclados con pinos plantados hace más de 50 años para explotación forestal. Este es uno de los primeros factores que explican el principio del fin para los árboles nativos. “Los pinos ganan territorio sobre las especies nativas. En 1999, había 8 mil coihues por hectárea en Puerto Patriada, pero 17 años después, una investigación del Inbioma (Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente del Conicet) detectó 100.000 a 150.000 pinos por hectárea”, graficó a TN el investigador. La clave para que las plantas autóctonas tengan posibilidad de regenerarse y, aunque sea, intentar competirles a las especies invasoras es que los restos de cipreses, coihues o lengas dejen semillas para poder reproducirse, explicó la becaria doctoral del Conicet Melina Páez, que también trabaja en el Irnad. Los matorrales que quedan, profundizó Amoroso, se componen de árboles más chicos y especies más arbustivas, que crecen más rápido pero rebrotan diferente, en muchísimos tallos, que dejan más material combustible en un corto período. “Los bosques (de especies nativas) están desapareciendo y es muy posible que no podamos volver a recuperarlos”, aseguró.
ACTUALIDAD 16/01/2026 CONAMORALAVIDA