
La Guardia Civil y los medios de emergencia, superados, solo se ocupan de los heridos.-Con los pies y las rodillas ensangrentadas de pegar contra las rocas, los muchachos, jóvenes en su mayoría, siguen su camino, descalzos. Han llegado.



En medio de esta preocupante situación, las autoridades emitieron un alerta rojo para toda esa región del conurbano y las localidades vecinas, ya que se había formado una enorme nube negra, cargada de sustancias tóxicas y potencialmente peligrosas. Según supo Noticias Argentinas el siniestro se produjo cerca de las 21 en una empresa de agroquímicos, aunque también resultaron afectadas por la onda expansiva una fábrica de plásticos, otra de pinturas y otra de gomas, y rápidamente se originó una enorme columna de humo.
También fue alcanzado el depósito de Iron Mountain, una papelera que había sufrido otro incendio en 2014, cuando tenía su sede en el barrio porteño de Barraccas, SETENTA dotaciones de bomberos de la zona -Ezeiza, Guernica, Lomas de Zamora y Lanús- trabajaban intensamente en el lugar y por el momento se desconoce si había personas en la fábrica al momento de registrarse la explosión.
La fuerte estampida se escuchó a varios kilómetros de distancia, incluso en la Ciudad de Buenos Aires, y produjo fuertes vibraciones en las viviendas ubicadas en las inmediaciones, en muchas de las cuales se rompieron vidrios y ventanales. Algo similar sucedió en el centro comercial Los Nogales, ubicado en Tristán Suárez, donde estallaron las vidrieras de muchos comercios.












