
SAN FRANCISCO DE ASIS -


San Francisco de Asís es uno de los santos más queridos y universales de la Iglesia Católica. Su vida de pobreza, amor por la naturaleza y entrega a los más necesitados lo convirtieron en un modelo de santidad. En este artículo, exploraremos su biografía, milagros, festividades, legado cultural y las preguntas más frecuentes sobre su vida.
San Francisco de Asís, cuyo nombre secular fue Giovanni di Pietro Bernardone, nació en Asís, Italia, en 1181 o 1182. Hijo de un rico comerciante de telas, llevó una vida despreocupada en su juventud. Sin embargo, tras una experiencia militar y una enfermedad, su vida dio un giro radical.
Según la tradición, oyó la voz de Dios en la iglesia de San Damián, donde un crucifijo le dijo: «Francisco, repara mi casa, que está en ruinas». Interpretando esto literalmente, comenzó a reconstruir iglesias, pero luego comprendió que su misión era renovar la fe de la Iglesia.
Abandonó su riqueza, vistiendo una simple túnica, y fundó la Orden de los Frailes Menores (Franciscanos), basada en la pobreza, la humildad y el amor al prójimo.
San Francisco tuvo muchos seguidores y algunos querían hacerse discípulos suyos. Su primer discípulo fue Bernardo de Quintavalle que era un rico comerciante de Asís que vendió todo lo que tenía para darlo a los pobres. Su segundo discípulo fue Pedro de Cattaneo. San Francisco les concedió hábitos a los dos en abril de 1209.
La salud de San Francisco se fue deteriorando, los estigmas le hacían sufrir y le debilitaron y ya casi había perdido la vista. En el verano de 1225 lo llevaron con varios doctores porque ya estaba muy enfermo. Poco antes de morir dictó un testamento en el que les recomendaba a los hermanos observar la regla y trabajar manualmente para evitar la ociosidad y dar buen ejemplo. Al enterarse que le quedaban pocas semanas de vida, dijo “¡Bienvenida, hermana muerte!” y pidió que lo llevaran a Porciúncula. Murió el 3 de octubre de 1226 después de escuchar la pasión de Cristo según San Juan. Tenía 44 años de edad. Lo sepultaron en la Iglesia de San Jorge en Asís.
Son famosas las anécdotas de los pajarillos que venían a escucharle cuando cantaba las grandezas del Señor, del conejillo que no quería separarse de él y del lobo amansado por el santo. Algunos dicen que estas son leyenda, otros no.
San Francisco contribuyó mucho a la renovación de la Iglesia de la decadencia y el desorden en que había caído durante la Edad Media. El ayudó a la Iglesia que vivía momentos difíciles.












LA FE Y LA PEREGRINACION HACIA LUJAN , MILES Y MILES DE PEREGRINOS


