
Esta es una historia real, que sucedió en un colegio de niños de educación especial. Era un día como tantos otros, hasta que una situación de profunda agresión y descontrol transformó la rutina en un momento de verdadero peligro. Un niño de 12 años, en medio de un ataque desenfrenado, comenzó a actuar con una fuerza difícil de contener. Tres profesionales intentaron sujetarlo y calmarlo para evitar que se lastimara o que lastimara a otros, pero la situación se volvió cada vez más riesgosa.














