
La Association de la Sommellerie Internationale (ASI) es una organización sin fines de lucro fundada en Reims, Francia el 3 de junio de 1969, con la finalidad de desarrollar y promover la profesión de sommelier a nivel mundial.


Desde sus orígenes en la zamacueca hasta su florecimiento regional, con un protagonismo especial en la provincia de Salta, la zamba es mucho más que una danza: es una expresión de identidad, un diálogo amoroso y un legado artístico que perdura en el tiempo.
La historia de la zamba se entrelaza con la de otro baile tradicional sudamericano: la zamacueca. Originaria de Lima, Perú, a principios del siglo XIX, la zamacueca era una danza vivaz y pícara que rápidamente se extendió por diferentes regiones de América del Sur. Alrededor de 1825-1830, esta danza llegó a territorio argentino, echando raíces principalmente en las provincias del noroeste: Salta, Jujuy y Tucumán.
Con el paso del tiempo y la influencia de las costumbres locales, la zamacueca fue transformándose, adquiriendo características propias que la diferenciaron de su matriz peruana.
Lentamente, emergió la zamba que hoy conocemos: una danza de pareja suelta e independiente, donde el pañuelo se convierte en un elocuente protagonista y la coreografía dibuja un sutil juego de acercamiento y alejamiento entre los bailarines.
Si bien la zamba se extendió por varias provincias argentinas, cada región le imprimió su sello particular, dando origen a sutiles diferencias en el estilo musical, la coreografía y la interpretación.
El Noroeste Argentino (Salta, Jujuy, Tucumán): Esta es la cuna de la zamba argentina, donde alcanzó su máximo esplendor y donde se conservan las formas más tradicionales. La influencia de la música andina y las costumbres locales se hacen evidentes en las melodías y el sentir de las zambas de esta región.
Santiago del Estero: También con una fuerte tradición zambera, Santiago del Estero aportó su propio ritmo y cadencia, a menudo con una instrumentación particular que incluye el bandoneón en algunas variantes.
La zamba se difundió a otras provincias, como Córdoba, La Rioja y Catamarca, donde también se adaptó y floreció, aunque quizás con menor predominancia que en el noroeste.












