
Estos días buscan generar conciencia sobre la necesidad de adoptar modelos de producción y consumo más sostenibles y promover el bienestar individual y colectivo.


Durante más de 20 años la labor de la ONU respecto a las minas se ha centrado en cubrir las necesidades de las personas afectadas, y además conseguir que haya el menor impacto posible en las personas, ya sean civiles, trabajadores humanitarios o personas que trabajan por el mantenimiento de la paz. El lema oficial de 2026 es "Invertir en la paz; invertir en la acción contra las minas".
Este mensaje subraya que la eliminación de artefactos explosivos es una condición fundamental para que la paz prospere y las comunidades puedan reconstruirse con seguridad.
La campaña de este año hace un énfasis crítico en que, mientras los conflictos se multiplican y el gasto militar aumenta, las minas terrestres y los dispositivos explosivos improvisados siguen cobrando una vida o causando una herida cada hora, afectando de manera desproporcionada a los niños.












