Rosa Madariaga fue una maestra argentina que trabajó desde 1923 a 1936 en Malvinas, enseñando a los isleños y desafiando la historia británica Y no estaba sola. María del Carmen Ávalos, Herminia Villanueva, Delia Ferreiro; actuaban como embajadoras culturales: enseñaban, curaban, traducían, organizaban actos patrios y enviaban informes al Ministerio de Educación desde aquel confín del mundo. Todas mujeres sin medalla, sin foto en el diario, sin feriado con su nombre. Mujeres que tradujeron cuando nadie entendía, curaron cuando no había médico, organizaron actos patrios donde no llegaban ni las estampillas. Y lloraban, cada tanto, mirando el horizonte. No por tristeza. Por orgullo. Porque sabían que estaban escribiendo una página de historia que nadie les iba a reconocer.