
LOS CABALLOS Y SUS INTERPRETACIONES DEL SER HUMANO



Esta sensibilidad supera la capacidad ya conocida de los caballos para interpretar nuestras expresiones faciales y entonaciones vocales. Su intuición olfativa pone de manifiesto una empatía natural y poderosa, que puede aprovecharse en la terapia asistida con animales o la equinoterapia. Los caballos no se limitan a reaccionar; interpretan sutilmente nuestras señales y adaptan su comportamiento en consecuencia, contribuyendo a un vínculo emocional sólido y beneficioso para ambas partes.
Fisiológicamente, su frecuencia cardíaca aumentó en respuesta a olores que inducían miedo, sin un aumento de cortisol, lo que indica un estado de alerta adaptativo en lugar de estrés crónico. Como explica Léa Lansade, «el olor del miedo pone a los caballos en alerta máxima, creando un contagio emocional». En otras palabras, nuestras emociones son, literalmente, transeúntes. En definitiva, este estudio demuestra que nuestras emociones no se limitan a nosotros mismos: los caballos pueden detectarlas, sentirlas e incluso amplificarlas. Así, los caballos se convierten en verdaderos compañeros emocionales, capaces de fortalecer nuestro bienestar y enriquecer nuestras interacciones.
Historia de Anaëlle G.






HOY EL PAIS , LAS FAMILIAS , LAS MADRES, LAS ABUELAS, LAS TIAS, LAS HERMANAS ESTAMOS DE LUTO.-








