
Una investigación de la Unne determinó que la especie predominante en la costa correntina, cumple un rol clave en la captura de carbono y la remoción de contaminantes atmosféricos.
Los lapachos negros que embellecen la costanera de Corrientes no solo ofrecen un espectáculo natural durante su floración, sino que también cumplen una función ambiental estratégica para la ciudad. Así lo reveló una investigación realizada por especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), quienes analizaron el aporte de esta especie a la captura de carbono y a la mejora de la calidad del aire urbano. En Corrientes crecen de color rosado, negro, amarillo y hasta blanco. Su principal cualidad es la resistencia y la dureza de su madera que no se pudre, crece lento y su madera se va haciendo lentamente, por eso logra ser tan resistente.
Los lapachos negros que embellecen la costanera de Corrientes no solo ofrecen un espectáculo natural durante su floración, sino que también cumplen una función ambiental estratégica para la ciudad. Así lo reveló una investigación realizada por especialistas de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), quienes analizaron el aporte de esta especie a la captura de carbono y a la mejora de la calidad del aire urbano. En Corrientes crecen de color rosado, negro, amarillo y hasta blanco. Su principal cualidad es la resistencia y la dureza de su madera que no se pudre, crece lento y su madera se va haciendo lentamente, por eso logra ser tan resistente.














