
LO POSITIVO Y LO NEGATIVO DEL CARNAVAL


Hace años, participar en los carnavales no tenía costo alguno. Cada vecino salía a bailar en los barrios, y si te gustaba disfrazarte, lo hacías con lo que tenías a mano. Todos compartían la alegría sin gastar ni pagar nada: solo bastaba el entusiasmo para disfrutar juntos la magia del carnaval.
Hoy, en cambio, todo implica un costo. Las comparsas, que nacieron como expresión pura del pueblo, se han convertido en una actividad donde se paga por todo. Las autoridades se benefician económicamente y gran parte del rédito termina en el gobierno y el comercio.
Mientras tanto, quienes trabajan todo el año para transformar sus trajes ponen de su propio bolsillo el dinero, las horas de costura y el esfuerzo. Los que bailan y participan lo hacen por satisfacción personal, porque el carnaval corre en la sangre del correntino, porque esa alegría es única, profunda, y solo quien la siente puede comprenderla. Esa es su verdadera ganancia.






HOY EL PAIS , LAS FAMILIAS , LAS MADRES, LAS ABUELAS, LAS TIAS, LAS HERMANAS ESTAMOS DE LUTO.-








