
LO POSITIVO Y LO NEGATIVO DEL CARNAVAL


Hace años, participar en los carnavales no tenía costo alguno. Cada vecino salía a bailar en los barrios, y si te gustaba disfrazarte, lo hacías con lo que tenías a mano. Todos compartían la alegría sin gastar ni pagar nada: solo bastaba el entusiasmo para disfrutar juntos la magia del carnaval.
Hoy, en cambio, todo implica un costo. Las comparsas, que nacieron como expresión pura del pueblo, se han convertido en una actividad donde se paga por todo. Las autoridades se benefician económicamente y gran parte del rédito termina en el gobierno y el comercio.
Mientras tanto, quienes trabajan todo el año para transformar sus trajes ponen de su propio bolsillo el dinero, las horas de costura y el esfuerzo. Los que bailan y participan lo hacen por satisfacción personal, porque el carnaval corre en la sangre del correntino, porque esa alegría es única, profunda, y solo quien la siente puede comprenderla. Esa es su verdadera ganancia.








El maltrato es la acción y efecto de maltratar (tratar mal a una persona, menoscabar, echar a perder).
El concepto está vinculado a una forma de agresión en el marco de una relación entre dos o más personas.
No hay una definición única y precisa de maltrato, ya que sus características dependen del contexto.
El maltrato puede ser de tipo físico, de clase sexual e incluso emocional. Este último, por ejemplo, se puede llevar a cabo por parte del maltratador bien mediante la intimidación o bien a través del atemorizamiento, la degradación de la otra persona, la indiferencia, la reclusión o el rechazo. Cuando te gritan, te menoscaban, no te escuchan, te faltan el respeto, te amenazan, te subestiman, te imponen, te culpabilizan, te están maltratando.





