INVASION EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES DE LA MOSCA BARIGÜI - LA MOSCA QUE MUERDE
El fenómeno no es nuevo en zonas como Junín, donde se repite desde hace más de 20 años en épocas de crecidas importantes, pero el calor extremo, la humedad elevada y la progresiva tropicalización del clima han extendido su presencia incluso hasta la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. A diferencia de los mosquitos comunes, que pican para succionar sangre, el barigüí corta la piel con sus mandíbulas y se alimenta de la sangre que sale, inyectando al mismo tiempo una sustancia anestésica. Por eso, el dolor o la picazón suelen aparecer horas después. Sus mordeduras provocan hinchazón, enrojecimiento, ardor intenso y, en casos más graves, reacciones alérgicas o infecciones si la zona se rasca. Los especialistas explican que este insecto siempre está presente en el ambiente, pero las lluvias abundantes y el aumento del caudal en ríos oxigenados crean condiciones perfectas para la reproducción de sus larvas, que se desarrollan exclusivamente en agua corriente, no en charcos estancados como los mosquitos. Esto hace que las fumigaciones convencionales sean poco efectivas, ya que las larvas están protegidas en cursos de agua con fuerte flujo. Aunque no transmite enfermedades graves, el barigüí genera molestias significativas y puede complicar la vida cotidiana en las zonas afectadas. Con el verano en pleno, los expertos recomiendan estar atentos y tomar estas precauciones básicas para minimizar sus impactos.
ACTUALIDAD 09/01/2026 CONAMORALAVIDA