
El 20 de julio de 1969, Neil Armstrong se convirtió en el primer ser humano en pisar la superficie de la Luna durante la misión Apolo 11. Este evento histórico marcó un hito en la historia de la humanidad, ya que fue el resultado de un esfuerzo conjunto de la NASA y la Unión Soviética durante la Guerra Fría. Armstrong, junto con Michael Collins en órbita y Buzz Aldrin en el módulo lunar, realizó una serie de actividades, como plantar una bandera estadounidense y recolectar material lunar, lo que dejó una huella indeleble en la historia de la exploración espacial













